sábado, 12 de mayo de 2018

Comenzando el reto...

Bueno, decisiones como ésta parten generalmente de una historia o de una experiencia personal. En mi caso, creo que fueron ambas. Desde hace algunos años he intentado (algunas veces con éxito y otras no tanto) hacer cambios en mi estilo de vida para mejorar mi salud... ello incluyó hasta un cambio de labores; ahora soy muy afortunada de trabajar desde mi casa y seguir haciendo lo que me gusta, además de vivir de ello.
En fin, en estos caminos de cambio y cuando decido no consumir (y de ser posible eliminar) alimentos procesados, en particular aquéllos que contienen grasas TRANS, comencé a analizar con mayor detenimiento las etiquetas de todos los alimentos envasados y me dí cuenta (paulatina y horrorosamente) que prácticamente el total de este tipo de "alimentos" contiene sustancias químicas de dudoso beneficio a la salud, colorantes, saborizantes, estabilizantes, texturizantes, emulsificantes y un interminable etcétera. A partir de entonces, se volvió una meta el consumir, en su mayoría, alimentos no procesados, frescos y orgánicos, de preferencia.
Actualmente he disminuido en gran medida el consumo de embutidos, eliminando permanentemente el consumo de salchichas, jamón de pavo (que NO es de pavo, sino de "pasta" de pollo, un residuo altamente procesado de las granjas avícolas) y carnes procesadas en general.
Como parte de mi búsqueda (y el motivo de esta iniciativa) casi siempre pregunto sobre lugares para comprar productos orgánicos, locales o sin procesar (de preferencia a granel) y resulta que sí hay algunos lugares con estas características en Pachuca, pero no son tan conocidos.
Parte de este proyecto es precisamente compartir, por este medio y por las redes sociales, sugerencias, lugares y estrategias en general, para contribuir a un estilo de vida más saludable y sustentable.
bueno, pues creo que una cosa llevó a la otra y actualmente, derivado de la observación de los patrones de consumo personales y los de mi familia y después de encontrar testimonios varios de personas que decidieron disminuir drásticamente (o de plano eliminar) los plásticos de un solo uso de sus vidas y contribuir con un granito de arena a la desbasurización y desplastificación de nuestro planeta, decidí sumarme e intentar algo similar, pero además compartirlo con la familia y amigos, esperando "apoyo moral" y solidaridad al respecto.
Desde hace ya varios meses hemos incorporado (familia, amigos y algunos colegas en el trabajo) la decisión de no usar popotes, en particular cuando consumimos bebidas fuera de casa. Créanme, varias veces (más de las que me gusta reconocer) olvido decirle al mesero o en el mostrador: "sin popote, por favor" y termino con un popote más en mi conciencia... sin embargo, cada día se incrementa mi atención sobre dónde, cuándo y por qué consumo plástico y he continuado con otras pequeñas decisiones: llevar siempre una bolsa para compras inesperadas en el auto; no consumir unisel; no consumir desechables y minimizar el uso de bolsas de plástico.
Pero sigue siendo insuficiente, sobre todo cuando leo (y lo veo en casa) que los mexicanos consumimos, en promedio, 14 kilogramos de plásticos de un solo uso al mes: botellas de bebidas, empaques, bolsas desechables, envases de productos de limpieza, de cosméticos, de comida... y la lista sigue y sigue...
Así, he decidido incorporarme a la decisión de "CERO PLÁSTICO" en mi vida y compartir aquellos tips, lugares, estrategias y acciones que me vayan resultando (espero...je) por este medio. Hoy es el día UNO...

No hay comentarios:

Publicar un comentario